No se puede, Mauricio

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El clamor vuelve a escucharse. La ventana larga de tiempo que separa a Mauricio Macri de las elecciones generales activa las demandas de acortar los plazos en el Círculo Rojo. Con la consigna de evitar la incertidumbre, la palabra que marcó el mandato del Presidente, ahora le piden al ingeniero que resigne su deseo de ser candidato en octubre. Es otra de las réplicas del temblor que provocó la diferencia aplastante a favor de Alberto Fernández en las primarias de agosto. El populismo de emergencia en busca de acortar una distancia que luce irremontable, la distancia del Fondo con el gobierno de los CEOSs y el control de cambios ayudaron a dibujar una imagen difícil de borrar entre dueños, especuladores y formadores de opinión: el mandato del Presidente está terminado. Aunque el ingeniero diga, como en Córdoba, que la elección no sucedió.

Regresa un operativo de pinzas que se puso en práctica sin éxito en la previa de los comicios y que Macri resistió con el apoyo del FMI, Donald Trump y la tregua en los mercados para mantener la ficción del dólar quieto hasta el 11 de agosto. Después del “palazo” de las urnas, otra vez se escuchan variantes para reemplazar al candidato del PRO en boca de aliados moderados y sectores del antikirchnerismo irreductible. Desde que el Presidente ceda su ambición para que Roberto Lavagna se postule como candidato único del espacio no kirchnerista hasta que deje en libertad de acción a María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta; nada se descarta en medio de la desesperación. Lo que ayer fue el Plan V y la necesidad de armar una alianza más amplia que incluya al hoy candidato de Consenso Federal aparece ahora como un renunciamiento pleno del sparring de Juntos por el Cambio.

ÚNICO ROL. El ensayista y editor Alejandro Katz fue uno de los que se animó a plantearlo con claridad en las últimas horas. “Yo creo que Macri debería renunciar a la candidatura, buscando alguna forma de colaboración informal para que sus candidatos obtengan los mejores resultados posibles”, dijo en diálogo con Marcelo Zlotogwiazda en Radio Con Vos. “Va a ser muy difícil que pueda sostener el doble rol de candidato y presidente, a menos que él y Fernández tengan la capacidad moral de hacer público un acuerdo de transición de tres o cuatro puntos. Si no pueden, yo creo que sería razonable que Macri renunciara a una candidatura que ya no tiene mucha expectativa y que les está restando fuerza a sus dos candidatos principales, Vidal y Rodríguez Larreta, y que complica el escenario político y social para los próximos días”, agregó.

El escritor que animó los inicios del Club Político, el espacio de intelectuales que respaldó al gobierno de Macri, afirmó que el renunciamiento “a favor del interés general” no debería ser leído en línea con el de Carlos Menem antes del ballotage con Néstor Kirchner en 2003, sino como un gesto más parecido al de Raúl Alfonsín, que se fue antes del gobierno en 1989, después de asegurar la transición.

El planteo de Katz coincide con el de hombres de negocios que ven agotado el tiempo de Macri como candidato. “Hay una fantasía de que se baje el Presidente”, reconoció ante Letra P un dueño que votó a Cambiemos convencido en 2015 y estuvo el miércoles en el encuentro de AEA en el Sheraton. Los mismos empresarios que lo alentaron, algunos de los que todavía no se han ido del grupo de WhatsApp “Nuestra Voz”, son los que le reclaman que se baje de la candidatura con un triple propósito: acortar los plazos, facilitar el demorado desembolso del Fondo y arrancar una recuperación que, piensan, será más fácil con Fernández y un cambio en las expectativas.

BRAZO PARTIDO. El operativo clamor circula incluso entre algunos de los empresarios que fueron el miércoles al Hotel Sheraton para escuchar a Macri. En la jornada organizada por el foro que integran Héctor Magnetto, Paolo Rocca y Luis Pagani, se vivió un clima de despedida que algunos definen como de luto y otros, como de pesar por la histórica oportunidad perdida que representó Cambiemos.

“Muchos de los que estábamos ahí apoyamos al Presidente para que llegara y apoyamos todo lo que pidió durante el primer año y medio. En un momento nos empezamos a dar cuenta de que estábamos pagando todos los platos rotos. Ignoraba a la industria, que es el motor de la economía”, le dijo a Letra P el textil Teddy Karagozian, dueño de TN & Platex y miembro de AEA.

Entre activos militantes del Círculo Rojo, comparan a Macri con un karateca derrotado que está en el piso. “Lo correcto es que no siga peleando y diga me rindo. Si levanta la cabeza otra vez, le van a romper el brazo como en las artes marciales. Si dijera voy a ser prescindente, eso le permitiría a Fernández ser mucho más bondadoso”. Pero el Presidente da señales ambiguas y todos los días desorienta. Un día habla de diálogo, el otro quiere dar vuelta la elección, el tercero manda denunciar un golpe y el cuarto retorna al modo dialoguista.

SUSTITUTO RECARGADO. La renovada presión para que Macri entre en razones coincide con una nueva encuesta de la consultora D’Alessio/Berensztein, que marca un aumento de la imagen positiva de Fernández (46%) y una caída (37%) de la de Macri, en un marco en el que ocho de cada diez ven al país peor que hace un año, casi el 70% desaprueba la gestión M y el 90% dice que la inflación es lo que más le preocupa. De acuerdo a ese sondeo, Lavagna vuelve a aparecer como el político de mejor imagen (49%), con un salto de 11 puntos después de las PASO.

Otras datos, como los de Federico González, también marcan que el Presidente camina hacia las generales de octubre con chances crecientes de perder por una diferencia todavía más abultada ante Fernández.

El planteo de que Macri debería bajarse de su candidatura y dejarle su lugar a Lavagna ya fue formulado por Jorge Fontevecchia en dos de sus últimas columnas de domingo, “Error político además de económico” y “57 días”.

En esos dos artículos, el dueño de Perfil, que anunció públicamente su respaldo al ex ministro de Duhalde y Kirchner, habló del “renunciamiento” del candidato presidente y analizó alquimias de las más variadas para que el voto no kirchnerista se organice de manera virtuosa, sin el salvavidas de plomo que representa el ingeniero.

Empresarios, intelectuales y formadores de opinión conectan con el deseo íntimo del principal sponsor de Lavagna, el sindicalista Luis Barrionuevo, otro de los que sufrió temprano la decepción amarilla. El gremialista gastronómico nunca da una batalla por perdida.

Hay otro dato que algunos ven como parte del operativo. Desde que Macri se decidió, finalmente, a tomar medidas para evitar quedarse sin reservas, el candidato de Consenso Federal comenzó a reconocer que los pasos del Gobierno van ahora en la dirección correcta. Es una actitud que contrasta con la de un Fernández que se abstiene de opinar, pese a que en el macrismo lo ven como el principal beneficiado por el trabajo sucio que hace el Presidente en su inmolación final.

Surgido hace casi un año como sustituto de Macri para un Círculo Rojo que ya temía este presente, Lavagna retorna como el nombre más próximo para los desencantados con el oficialismo. Mientras uno cae en imagen, el otro sube. Aunque quedó muy lejos de encarnar la tercera vía que ilusionaba a sus promotores, algunos sondeos le dan ánimo para seguir. En Consenso Federal creen que, con una elección que parece ya saldada, tiene chances de quedarse con una parte del electorado que votó a Juntos por el Cambio en las PASO. De acuerdo a esa hipótesis, el escrutinio de octubre lo encontrará, como mínimo, más próximo al porcentaje que obtenga Macri. Desde el campamento de Lavagna, niegan cualquier tipo de acuerdo, sostienen que el economista no miente ni especula y descreen del gesto que, otra vez, se le reclama al Presidente. “Acá nadie se baja de ningún lado”, afirman, aunque el camino para llegar al 27 de octubre resulte interminable.

Fuente: visionpolitica.info/destacados/no-se-puede-mauricio/

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