El hecho ocurrió el pasado 24 de marzo en
Berisso, cuando el sujeto, de 38 años, acudió a la
comisaría con cara de víctima y relató que su vehículo había sido devorado por las llamas. Sin embargo, tras una investigación, la
Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que el incendio no fue obra de un tercero, sino del propio dueño del auto, quien intentó cobrar el seguro con una historia digna de
Hollywood.