La Plata: proponen veredas más verdes para reducir inundaciones

La ONG Nuevo Ambiente presentó hace dos meses al Municipio un proyecto para regular las superficies permeables, incorporar vegetación y mejorar la gestión del agua de lluvia. La iniciativa apunta a reducir el escurrimiento, prevenir anegamientos y mitigar las islas de calor urbanas.

21-10-2026 - Por Noticias Ensenada

La Plata: proponen veredas más verdes para reducir inundaciones

La organización ambientalista Nuevo Ambiente volvió a reclamar que La Plata incorpore superficies permeables, infraestructura verde y sistemas sostenibles para gestionar el agua de lluvia. La propuesta busca establecer reglas para veredas, espacios públicos y playas de estacionamiento, tanto públicas como privadas, con el objetivo de reducir los riesgos asociados a las lluvias y las altas temperaturas.

El proyecto fue presentado al Municipio hace dos meses, según informó la organización, que ahora insiste en la necesidad de avanzar con un régimen específico. La iniciativa contempla fijar porcentajes mínimos de suelo permeable, incorporar vegetación y promover mecanismos para captar, retener, infiltrar y reutilizar el agua pluvial.

El planteo apunta a un problema urbano concreto: cuanto más suelo queda cubierto por cemento y otras superficies impermeables, menos agua de lluvia puede absorber la tierra y mayor es el escurrimiento hacia los desagües.

Más cemento, más presión sobre los desagües

Desde Nuevo Ambiente advierten que la impermeabilización del suelo urbano reduce la infiltración natural del agua y aumenta la presión sobre los sistemas de drenaje pluvial. Ese proceso puede agravar los anegamientos cuando las precipitaciones superan la capacidad de absorción del terreno y de evacuación de los conductos.

La organización también señala que la pérdida de vegetación y de superficies absorbentes contribuye a intensificar las islas de calor urbanas, fenómenos que elevan las temperaturas en sectores densamente construidos y pueden afectar las condiciones ambientales y la calidad de vida.

Frente a ese escenario, la propuesta plantea incorporar soluciones que permitan gestionar el agua desde el lugar donde cae, en vez de depender exclusivamente de los sistemas tradicionales de desagüe.

Veredas con vegetación y suelo absorbente

Uno de los ejes del proyecto es transformar las veredas en espacios que, además de garantizar la circulación peatonal, contribuyan a mejorar el comportamiento ambiental de la ciudad.

Según Nuevo Ambiente, en amplios sectores del casco urbano las veredas tienen entre 2,80 y 3 metros de ancho, una dimensión que permitiría evaluar la incorporación de canteros lineales, superficies infiltrantes y dispositivos de fitorremediación, siempre que se preserve el espacio necesario para caminar.

La propuesta también busca fortalecer el arbolado urbano y promover especies vegetales adaptadas a las condiciones locales, con especial atención a aquellas que requieren menos agua.

Estas intervenciones apuntan a sumar vegetación, favorecer la absorción de las precipitaciones y mejorar las condiciones térmicas del espacio público.

Estacionamientos bajo la lupa

Otro de los puntos centrales son los estacionamientos públicos y privados, especialmente los vinculados con actividades comerciales, institucionales o de gran escala.

La ONG considera que estas superficies tienen una incidencia importante en el comportamiento hidrológico urbano debido a la extensión de los sectores pavimentados.

Por eso, propone establecer porcentajes mínimos de permeabilidad efectiva y sumar sistemas de captación, retención, infiltración y reutilización del agua de lluvia. Los criterios técnicos deberían adaptarse a las características de cada predio y a las actividades que allí se desarrollan.

El objetivo es que los estacionamientos dejen de ser espacios completamente impermeables cuando existan alternativas de diseño capaces de conservar su funcionalidad y, al mismo tiempo, aportar beneficios ambientales.

Reclaman una política ambiental sostenida

Desde la organización sostienen que la adaptación al cambio climático no puede depender únicamente de respuestas posteriores a las lluvias intensas o a los episodios de calor extremo.

El planteo apunta a incorporar medidas preventivas en la planificación urbana y a sostenerlas más allá de los cambios de gobierno. Para eso, proponen la participación de instituciones, sectores profesionales y distintos actores de la comunidad.

 

El proyecto todavía debe traducirse en decisiones concretas del Municipio para convertirse en una regulación efectiva. Su eventual implementación requerirá definir estándares, mecanismos de control, plazos de adecuación e incentivos para los propietarios.